Tambucho

Una crisis de valores

Hoy al despertar he sentido la necesidad de compartir mis reflexiones en este mi pequeño rincón, sobre lo ocurrido  en las elecciones Autonómicas el pasado 24 de Mayo del 2015. No suelo hablar de política en mi vida porque al igual que muchos españoles estoy desencantada con nuestros representantes y con la forma de gobernar imperante hasta la fecha en nuestro país, en Europa y en el mundo. Es más, hace muchos meses que tomé la decisión apoyada por Adrián de desconectarme de los medios, no veo la tele, no leo la prensa y no escucho la radio. A pesar de mi aislamiento mediático sigo enterándome de mucho. Esta decisión la tomé por mi salud mental. No puedo soportar tanta injusticia, tanto mal hacer, tanta explotación por parte de unos pocos sobre muchos, tanto lavado de cerebro para que sigamos creyendo que este sistema neoliberal es la única manera de mantener el orden, tantas guerras inútiles e innecesarias…. tanta cara dura al fin y al cabo.

No entiendo de economía ni mucho de política pero tengo la certeza de que el mundo podría ser de otra manera si realmente existiese una verdadera voluntad de gobernar para la gente. Estoy segura que existen suficientes recursos para todos los habitantes del planeta si en algunas partes del mismo renunciásemos a vivir con más de lo que necesitamos. Siempre he pensado que una vez cubiertas las necesidades básicas mucho dinero sobrante es corrosivo tanto para la integridad humana como para la propia naturaleza. No debería ser posible ni legal que alguien acumule tanto habiendo muchos que pasan hambre. El dinero corrompe y más si a él va asociado un halo de poder. Tenemos muchísimos ejemplos en nuestro territorio con los casos de corrupción tanto en la izquierda como en la derecha. Izquierda que por cierto, se colocó la corbata y se olvidó en algún momento, durante estos años de democracia, el origen de sus ideales y a quien representaban (clase obrera).

Creo que para permanecer firme a unos ideales que apoyen a la mayoría hay que renunciar al exceso. Esto es posible, nos lo ha demostrado recientemente el Sr. Mujica (expresidente de Uruguay) el cual se ha convertido para mí en un ídolo a seguir por su coherencia y por su integridad como persona. Al igual que las dos grandes vencedoras de estas jornadas, Ada Colau y Manuela Carmena dos mujeres que viven y se muestran como la mayoría de la gente a la que representa (con humildad). Es hora de que la honestidad sea un requisito indispensable para aquellos que eligen optar por un cargo público.

Mi abuelo que fue testigo de tantos cambios y regímenes en España, me dijo una vez: “al banco ni los buenos días “ y he seguido su consejo. Tengo una cuenta porque te obligan cuando tienes nómina pero después he rechazado todo los préstamos, fondos y bla, bla, bla que me han ofrecido. Estos han contribuido directamente junto a los empresarios del ladrillo y otros interesados a lanzarnos sin piedad a un abismo del que nos está costando salir. Yo he reflexionado mucho durante esta llamada “crisis” que estoy con muchos al opinar que más que una crisis económica ha sido una crisis de valores. Pero si de algo ha valido es para que la población nos demos cuenta de que no podemos dejar que controlen nuestras vidas, a la cual valoran bien poco. Que debemos protestar, denunciar y participar. Por eso a pesar de que mis esperanzas en el cambio flaqueaban me ha dado un chute de ilusión el ver como poco a poco va calando otras formas de gobernar, otro discurso centrado en aquellos que votan y no en Alemania, Bancos, Mercados…. Con estos resultados se han superado muchos miedos infundados hacia un cambio. Hoy es un día importante que marca un nuevo hito en la Historia de nuestro país y como este blog va de transformaciones he querido compartir mi optimismo en este nuevo camino. Renovar o morir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *