Barco

Nuestra cáscara de nuez

A continuación os voy a presentar a nuestra “cáscara de nuez”

Nombre: Voyage

Modelo: Carter 33

Año: 1974

Constructor: Olimpic Yatchs (Grecia)

Diseño de: Dick Carter

Eslora: 9,88 m

Manga: 3,35 m

Calado:1,65 m

Material: fibra de vidrio

Motor auxiliar intraborda: eléctrico

Bandera actual: alemana

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Esta es la relación de las características técnicas de nuestro barco. Pero solo describen su aspecto físico no su alma. En 40 años de vida ha permitido a sus habitantes navegar y vivir numerosas historias y el barco ha sido testigo de ellas.

Nosotros somos sus cuartos dueños. Lo que sabemos de sus propietarios y vida pasada es bien poco. Sabemos que aunque su origen es griego ha tenido residencia francesa la mayor parte de su vida.

Adrián lo descubrió atracado en el puertito de La Graciosa, a finales del 2010. De esta época del Voyage si conocemos algo. Había dejado de navegar, se había transformado en la vivienda de sus dueños quienes afincados en esta islita se dedicaban a vender en un mercado artesanal. Era una pareja de franceses que llevaban años en la Isla. Justo en el 2011, tras la larga experiencia de vivir en un pantalán sienten de nuevo la necesidad de navegar y buscar nuevos puertos. Para esta nueva etapa deciden hacerse con un barco mayor y ponen a la venta este. En Enero del 2011 nos hicimos con él, empieza entonces nuestra propia historia en el Voyage.

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Cuando entramos para inspeccionar nuestra nave vimos que estaba abarrotado de enseres de sus anteriores propietarios y envuelto en un olor a gasoil que hacía insoportable la estancia en su interior. Este barco llevaba impregnado la esencia de aquella pareja, ahora tocaba transmitirle la nuestra para sentirnos cómodos en él.

Pero no todo se puede transformar en un barco, yo desconocía las supersticiones del mundo del mar. Una de ellas es que trae mala suerte cambiarle el nombre, así que seguirá llamándose Voyage. Salvando esto cambiarían muchas cosas, comienzan unos años de lenta transformación que en otro momento describiré paso a paso, puesto que a día de hoy (junio 2015) aún no ha llegado a su fin. Lo que si puedo decir es que en estos 4 años ya hemos vivido historias increíbles con él. Empezamos siendo dos, ahora somos tres. Todos participamos de alguna manera en convertirlo en nuestro hogar flotante. Adrián se encarga del aspecto técnico del barco, Julia y yo del interior. Poco a poco iré detallando como este barco extraño en un principio va adquiriendo el aspecto y el ambiente de “ nuestra cáscara de nuez”.

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